1. EMPIRISMO: INTRODUCCIÓN GENERAL
1.1. Características principales del empirismo
1.2. Diferencias entre el racionalismo y el
empirismo ¿Cuáles son los fundamentos de la racionalidad?
1.3. Aspectos de la cultura, ciencia y
política que explican el empirismo inglés
2. DAVID HUME: ASPECTOS GENERALES DE SU FILOSOFÍA
2.1. Origen del conocimiento
2.1.1 Origen de las ideas: impresiones e ideas.
Elementos del conocimiento
2.1.2. Combinación de elementos:
asociación e imaginación
2.2. Ámbitos y niveles del
conocimiento
2.2.1. Conocimientos de hechos y de
relaciones entre ideas
2.2.2. Ámbitos del conocer en Hume
2.2.3. Las cuestiones de hecho y su
conocimiento
2.3. Crítica de las ideas de causa y
de sustancia
2.3.1. La idea de causa y el
conocimiento de hechos
2.3.2. Causalidad y conexión necesaria
2.3.3. Crítica a la idea de conexión
necesaria
2.3.4. Crítica al concepto de sustancia
2.4. Critica de
otras ideas: mundo, Dios, yo
2.4.1. El mundo,
la realidad exterior
2.4.2. Dios
2.4.3. El yo y la
identidad personal
2.5. Fenomenismo y escepticismo
2.6. El emotivismo moral en Hume
2.7. Ética utilitarista
2.8. La religión
Características principales del empirismo
El empirismo, como sistema filosófico, es un
conjunto de teorías que implica unos presupuestos comunes sobre las fuentes,
límites y posibilidades del conocimiento, y sobre el origen y naturaleza de las
“ideas”, aceptando solo como conocimiento válido el que se genera a partir de
la experiencia.
El empirismo es la otra gran corriente
de la modernidad, fundamentalmente inglesa, contemporánea del racionalismo y,
como respuesta histórica, opuesta a él. El empirismo, como corriente filosófica
que mantiene la primacía del conocimiento sensible o de la experiencia sobre el
conocimiento racional, tiene una larga tradición en el pensamiento anglosajón,
que se extiende en el tiempo desde el s. XVI con Francis Bacon hasta el s.
XVIII con David Hume, y que llega incluso a nuestros días.
1.1. Características
principales del empirismo
1. Negación de cualquier tipo de
ideas innatas, de conocimiento innato. No hay conocimientos independientes de la experiencia, del dato
sensible. Cada una de las ideas que tenemos, por abstracta que pudiera parecer,
tiene que poseer y de hecho posee una base y un fundamento en el conocimiento
aportado por los sentidos. No hay por qué recurrir a la hipótesis de las “ideas
innatas”. Para los empiristas el entendimiento humano es como una “tabla rasa”,
como un papel en blanco, en el que nada hay escrito antes de que la experiencia
empiece a escribir en él. Como dice John Locke:
“Supongamos que la mente es, como decimos,
un papel en blanco, limpio de toda escritura, sin ideas. ¿Cómo llega a
adquirirlas? ¿De dónde extrae los materiales la razón y el conocimiento? A esto
respondo con una palabra: de la experiencia”.
2. La experiencia es la única
fuente de conocimiento. Hay que rechazar
como ilegítimo cualquier contenido que no tenga un correlato previo en la
experiencia. Por ello habrá que rechazar la validez y legitimidad de las ideas
de sustancia o de alma, pues en ninguna percepción sensible se captan tales
ideas.
3. La evidencia sensible como
único criterio de verdad. Frente a
la idea clara y distinta del racionalismo cartesiano, el empirismo mantendrá
que el criterio que nos permite distinguir lo verdadero de lo falso es la
evidencia del dato sensible. Sólo el conocimiento sensible nos puede poner en
contacto con lo real y sólo la evidencia sensible nos permite distinguir entre
lo real y lo no real, entre lo verdadero y lo falso.
4. Negación de la posibilidad de un
conocimiento de validez universal y necesaria. Puesto que mediante el
conocimiento sensible sólo percibimos los seres concretos y singulares, que son
particulares –no universales- y mutables y cambiantes –no necesarios-, es
lógico que el empirismo mantenga que todo conocimiento es fluctuante y
cambiante. El conocimiento, pues, no trasciende de los límites de la
experiencia sensible externa –sensaciones- e interna –reflexiones-, más que su
universalidad y necesidad interesa su valor práctico y útil. El conocimiento
humano es limitado: la experiencia es su límite.
5. Las ciencias empíricas se convierten
en el modelo del pensar filosófico. La ciencia moderna, con sus dos
componentes –matemáticas y datos empíricos- podía ser interpretada dando
importancia al primero (racionalismo) o al segundo (empirismo). Los avances del
método experimental (Newton) vienen a confirmar la teoría de que todo nuestro
conocimiento está basado en la percepción y en la experiencia. Por ello, para
el empirismo el ideal es el método inductivo experimental de las ciencias
empíricas.
Este
principio de la inducción vendría a decir que: si en una amplia variedad de
condiciones se observa una gran cantidad de A y si todos los A observados
poseen sin excepción la propiedad B, entonces todos los A tienen la propiedad
B.
Parecido
al anterior será el esquema que propone Hume: “ciertos acontecimientos siguen
normalmente a otros, de modo que puede predecirse que tal seguirá ocurriendo en
el futuro”.
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