Contenidos para la preparación del examen de selectividad. El pase a la Universidad.


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Preparar la selectividad pretende ser una herramienta que facilite al alumno de bachillerato la preparación de los exámenes de la selectividad. Exámenes que en buena parte dirigirán y enfocarán el futuro académico y profesional del alumno.

El acceso a la universidad comienza con la realización de estas pruebas. La necesidad de alcanzar una calificación que permita comenzar los estudios universitarios deseados, llena de una presión exagerada al estudiante.

Sería necesario por parte de los docentes inculcar al alumno que el examen de selectividad "no es nada del otro mundo" es una examen más, como muchos que se han hecho a lo largo del año. La única diferencia es que se realizan muchos exámenes en tres días. Pero el porcentaje de aprobados está ahí

miércoles, 30 de marzo de 2011

El estalinismo económico

Tras la muerte de Lenin en 1924 se desató una lucha por la sucesión que ganó Stalin. Este asumió la jefatura del Estado ruso, y, una vez eliminados sus opositores, se inició la dictadura estalinista. La dictadura de Stalin se caracterizó por el dominio absoluto del Partido Comunista sobre la organización política, la economía y la sociedad.

Stalin se propuso sanear la maltrecha economía fijando como principales objetivos aumentar la producción agrícola, industrializar la URSS rápidamente e implantar una economía socialista. Para ello se crearon los planes quinquenales, que recogían objetivos más concretos que debían alcanzarse en los siguientes cinco años. El crecimiento económico dependía del acierto en la planificación, así como en el logro de los objetivos marcados. El éxito de estos planes quinquenales en sus primeros veinte años no fue completo. En el campo, el primer plan quinquenal (1928-1932) supuso la prohibición de la propiedad privada de la tierra y la colectivización de la agricultura, que se sustentó sobre dos formas de propiedad: el sovjós, o granja estatal, y el koljós, un sistema de propiedad colectiva fuertemente controlado por el Estado, que se reservaba incluso la propiedad de la maquinaria. Pero la reforma agraria fracasó, pues los niveles de producción reales quedaron muy por debajo de las estimaciones previstas en los planes.

Por el contrario, en el terreno industrial el éxito fue innegable. Bajo el control casi absoluto del Estado, la URSS se transformó en una potencia industrial (aunque centrada en la industria pesada frente al menor desarrollo de la industria de bienes de consumo), y fue este desarrollo industrial el que le permitió enfrentarse con éxito a la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial.

El colapso final del sistema en los años 80 fue consecuencia, en gran parte, de una economía que se había vuelto demasiado compleja para seguir reglamentada de acuerdo con prácticas establecidas hacia más de sesenta años, y de una clase dirigente más preocupada en desviar recursos al mercado negro (para enriquecerse personalmente) que por el bienestar de sus compatriotas.

Actividades:

  1. ¿Puede ser eficiente una economía de planificación central? Para comprender la dificultad que encierra basta con imaginar todas las decisiones económicas que tiene que tomar el Gobierno: dónde vivirá cada persona, qué ropa llevará, qué alimentos comerá y en qué cantidad, qué trabajo realizará...

  2. ¿Crees que esto hace prácticamente imposible una asignación eficiente de los recursos para toda la sociedad? Imagina que por un error en la planificación se ha estimado que las necesidades de pan de la población iban a ser inferiores a las reales. ¿Qué pasaría? En esta situación, ¿cómo asignarías la producción de pan existente entre la población?

martes, 29 de marzo de 2011

Heráclito de Éfeso

De familia noble, rechazó la invitación de Darío para ser Rey de Éfeso. Es un misántropo por
cuyos breves y enigmáticos pensamientos fue apodado el Oscuro.
1. Afirmó radicalmente que todo cambia y nada permanece; el universo es un continuo devenir en el que nada es idéntico consigo mismo porque todo está sometido a continuas transformaciones. El mundo está en flujo permanente, por lo que no es posible introducirse dos veces en el mismo río, tocar dos veces una sustancia mortal en el mismo estado, dado que por el ímpetu y la velocidad de los cambios se dispersa y vuelve a reunirse, viene y desaparece.
2. El principio del universo más afín a esta movilidad constante es el fuego,eterno, encendiéndose o apagándose según cierto orden y medida:
Este mundo (...) no lo ha creado ningún hombre o dios; siempre fue, es y será fuego
eternamente vivo.
Todas las cosas se cambian recíprocamente con el fuego y el fuego, a su vez, con todas las cosas, como las mercancías con el oro y el oro con las mercancías.
3. Tanto las cosas individuales como el universo entero salen del fuego y vuelven a él, perecen en fuego, en una especie de conflagración universal, para luego volver a renacer. Apunta así la idea de ciclo cósmico, una versión del mito griego del Eterno Retorno, que reaparecerá en Platón y los estoicos.
La ley que rige el universo es la lucha de contrarios. Todas las cosas surgen de la contradicción, de la discordia, de la guerra. Pero en sus extremos los contrarios se funden en una sola cosa.
La enfermedad hace a la salud agradable y buena, el hambre a la hartura, el cansancio al descanso.
La guerra es el padre y rey de todas las cosas.
La guerra es común a todas las cosas y la justicia es discordia, y todas sobreviven
por la discordia y la necesidad.
4. Pero la contradicción engendra armonía. La armonía que caracteriza al universo no es
una armonía estática, sino dinámica: un "equilibrio dinámico de tensiones entre contrarios", una armonía tensa, como en el arco o la lira (Fr. 51), aunque difícil de comprender para los hombres. De este modo anticipó con acierto lo que será conocido después como pensamiento dialéctico.
Lo contrario llega a concordar, y de las discordias surge la más hermosa armonía
Dios es día-noche, invierno-verano, guerra-paz, hartazgo-hambre (todos los opuestos, este es su significado); cambia como el fuego, al que, cuando se mezcla con perfumes, se denomina de acuerdo con la fragancia de cada uno de ellos.
Lo mismo es vida y muerte, velar y dormir, juventud y vejez; aquellas cosas se cambian en éstas y éstas en aquellas.
Para Dios todas las cosas son hermosas, buenas y justas, pero los hombres han supuesto que unas son justas e injustas otras.
5. El cambio, el devenir, no sucede de modo caótico o irracional, sino de acuerdo con un cierto orden. En el universo hay una ley única, una razón oculta, un lógos que todo lo orienta y unifica. Heráclito afirma que esa razón universal está también en el hombre, y constituye su propia razón. Por eso el orden de lo real es compatible con el orden de la razón. Tanto la mente humana como la realidad están regidos por las mismas leyes.
El problema es que la mayoría de los hombres parecen no querer atender a ese logos, viven distraídos y "sonámbulos":
Siempre se quedan los hombres sin comprender que el Logos es así como yo lo describo, lo mismo antes de haberlo oído que una vez que una vez que lo han oído;
(...) Por tanto es necesario seguir lo común; pero, aunque el Logos es común, la mayoría vive como si tuviera una inteligencia particular. (...) Tras haber oído al Logos y no a mí es sabio convenir en que todas las cosas son una.
6. El alma humana es una parte del cosmos; tiene naturaleza ígnea ("fogosa") y está en
continua modificación, por lo que experimenta en sí misma la tragedia del devenir y la
contradicción. La misión del alma es conocer el logos universal y para ello ha de penetrar en sí misma. El alma se mantiene viva por el conocimiento y gracias a él conserva su máximo carácter ígneo, sobrevive a la muerte y se une definitivamente al fuego cósmico. Las almas del común de los mortales, en cambio, suelen ser húmedas no ígneas:
Los límites del alma no podrás hallarlos aunque transites todos los caminos; tan profundo es su logos
Un hombre cuando está ebrio es conducido por un niño imberbe y va dando tumbos, sin saber por dónde va con su alma húmeda.
7. En este texto Nietzsche compara la visión del Universo de Anaximandro con la de Heráclito. Anaximandro entiende que la simple existencia es una injusticia, una culpa, que debe pagarse con la muerte. Heráclito, al contrario, contempla el Universo como un juego, un juego que juega el Logos, el Fuego consigo mismo. Es un error pensar que el mundo tiene sentido, tiene tanto sentido como el niño que "hace y deshace castillos en la arena".
¿Existe culpa, injusticia, contradicción y dolor en este mundo? iSí!, exclama Heráclito, pero sólo para el hombre de inteligencia limitada que ve únicamente lo separado, y no la unidad; y no para el dios. Para éste, todas las cosas y sus contrastes, los contrarios, no conforman más que una totalidad armónica, invisible para el ojo del hombre común pero comprensible para quien, como Heráclito, es semejante al dios contemplativo. Ante su ardiente mirada no queda ni una sola gota de injusticia en el mundo que se expande a su alrededor; incluso Heráclito superará aquella dificultad cardinal -cómo es posible que el fuego puro pueda adoptar formas tan impurasmediante una metáfora sublime. Un regenerarse y un perecer, un construir y destruir
sin justificación moral alguna, sumidos en eterna e intacta inocencia, sólo caben en este mundo en el juego del artista y en el del niño. Y así, del mismo modo que juega el artista y juega el niño, lo hace el fuego, siempre vivo y eterno; también él construye y destruye inocentemente; y ese juego lo juega el eón "consigo mismo".
Metamorfoseándose en agua y en tierra, lo mismo que un niño construye castillos de arena junto al mar, el fuego eterno construye y destruye y de época en época el juego comienza de nuevo. Un instante de saciedad; luego, otra vez le acomete la necesidad tal y como al artista le oprime y le obliga el deseo de crear. No es el ánimo criminal suscitado por la saciedad, sino el ánimo incesante de jugar el que da vida nuevamente a los mundos. El niño se cansa de su juguete y lo arroja de su lado o de inmediato lo toma de nuevo y vuelve a jugar con él, según le dicta su libre capricho.
Mas en cuanto construye, no lo hace a ciegas, sino que ensambla, adapta y edifica conforme a leyes, siguiendo un patrón, y conforme a un orden íntimo.
Nietzsche, F. La filosofía en la época trágica de los griegos.

lunes, 28 de marzo de 2011

Anaxímenes de Mileto

Discípulo de Anaximandro, mantiene que el arjé es el aire.
Anaxímenes aporta, además, dos procesos mecánicos mediante los que explicar cómo todo
procede del aire:
El aire se diferencia en distintas substancias en virtud de la rarefacción y la condensación. Por la rarefacción se convierte en fuego; en cambio, condensándose, se transforma en viento; después en nube, y, aún más condensado, en agua, en tierra, más tarde, y de ahí finalmente en piedra, y el resto de los seres surgen de estas sustancias.
Para Anaxímenes existe una semejanza entre el Aire-Cósmico, el arjé que es origen de todos
los seres, y el Alma-Aliento que anima a los seres vivos. El aire, por tanto, es el principio de lo
Vivo, de lo que cambia. Así:
Y así como nuestra alma, que es aire, nos sostiene, de la misma manera un soplo y el aire envuelven el mundo entero.

domingo, 27 de marzo de 2011

Anaximandro de Mileto

Discípulo de Tales. El primero en dibujar un mapa geográfico. Inventó el gnomon o reloj solar.
Según Anaximandro, el arjé es el apeiron, lo indefinido, lo indeterminado. Anaximandro
sostuvo que era imposible que uno de los cuatro elementos, Agua, Aire, Tierra o Fuego, fuese
el primer principio del Universo, porque en este caso la supremacía de este elemento habría
determinado la desaparición de los demás. Nuestra experiencia nos dice que todo lo
determinado (frío, calor, vida...) termina por perecer. El origen de todo, por tanto, no puede ser
algo determinado, sino indeterminado. El apeiron es inmortal e indestructible.
En el texto siguiente Anaximandro explica que todo proviene del apeiron y todo vuelve al
apeiron según un ritmo cósmico, una necesidad. Del apeiron surgen sustancias opuestas
entre sí: cuando una prevalece sobre la otra, se produce una injusticia, una culpa que
necesita de una pena, una expiación, para ser corregida. Y esta sucesión de injusticias y
castigos se sucede rítmicamente por toda la eternidad. Por ejemplo, la alternancia de las
estaciones: el calor y la sequedad del verano son necesariamente sustituidas por el frío y la
humedad del invierno un año tras otro. Así:
Donde tuvo su origen, allí es preciso que retorne en su caída, de acuerdo con las
determinaciones del destino. Las cosas deben pagar unas a otras castigo y pena según sentencia del tiempo.
Anaximandro explica la formación del cosmos (cosmogonía) sin recurrir a representaciones
míticas. En el apeiron se separan –por un proceso de rotación- lo frío y lo caliente. Lo fríohúmedo
ocupa el centro; en torno suyo gira una masa de fuego. El calor hace que se evapore
una parte del agua: surge la tierra seca y se forma una cortina de vapor (el cielo) por cuyos
orificios se vislumbra el fuego exterior (las estrellas).
Anaximandro es, además, el primer teórico de la evolución: según el filósofo, los primeros
animales surgieron del agua o del limo calentado por el sol; del agua pasaron a la tierra. Los
hombres descienden de los peces: quizás los primeros hombres se criaron en el interior de
algún tipo determinado de pez y –cuando ya tenían edad para valerse por sí mismos- fueron
luego arrojados a la tierra.
También es interesante la opinión cosmológica de Anaximandro acerca de la posición de la
tierra en el universo. Según este autor la tierra es una gran columna cilíndrica, baja y ancha
(una especie de tarta), suspendida en el aire en el centro del Universo. No se cae por ningún
lado porque, al encontrase exactamente en el centro, no tendría ningún motivo para elegir
una dirección u otra.

sábado, 26 de marzo de 2011

Tales de Mileto

Considerado uno de los siete sabios. Hombre de negocios, matemático, astrónomo, ingeniero.
Predijo un eclipse de sol.
Tales afirmaba que el primer principio es el agua. Las razones materiales que pudieron llevar
a Tales a pensar que el arjé es el agua son las siguientes:
1. Todo lo que está vivo en la naturaleza está también húmedo. Por ejemplo: las plantas,
los alimentos, la sangre...
Fue llevado a esta idea probablemente al observar que el agua es alimento de todas las cosas, que hasta lo caliente procede de ella y que todo animal vive de la humedad, y aquello de que todas las cosas proceden es, evidentemente, el principio de todas ellas. Y a causa de esto llegó a acuñar esta opinión de que las semillas de todas las cosas poseen una naturaleza húmeda, y el agua es el principio de las cosas húmedas
Aristóteles: Metafísica, I. 3
2. Tales se había formado en Egipto y Mesopotamia, zonas donde el desbordamiento de los ríos era la fuente de la vida en la región.
3. La Tierra está en reposo porque se apoya sobre el agua.
Tales explicó el modo en que todas las cosas surgen a partir del agua mediante procesos
físicos y no mediante la intervención de los dioses. Dijo Tales que todo surge a partir de la
evaporación o la condensación del agua. Así, la tierra es agua fuertemente condensada
mientras que el aire surge de la evaporación del agua.
Por último mencionar una frase enigmática de Tales que dice "todo está lleno de dioses".
Para explicar esta afirmación de Tales hemos de admitir que el movimiento es la característica
esencial de lo que está vivo y lo que está vivo tiene alma y lo que tiene alma es, de algún
modo, divino. Pero Tales observa que existen fenómenos en la naturaleza como el magnetismo
o la electricidad en los que materiales inanimados aparecen dotados de movimiento. Por ello,
dice Tales, todo está lleno de alma, de dioses.
La filosofía griega parece iniciarse con una ocurrencia extravagante, con la tesis de que el agua es el origen y la matriz de todas las cosas. ¿Es realmente necesario mantener la calma y la seriedad ante semejante afirmación? Sí, y por tres razones: la primera, porque la tesis enuncia algo acerca del origen de las cosas; la segunda, porque lo enuncia sin imagen o fabulación alguna; y, finalmente, la tercera razón, porque en ella se incluye, aunque sólo en estado de crisálida, el pensamiento "Todo es uno." La primera de las razones enunciadas deja aún a Tales en compañía de la religión y la superstición, mientras que la segunda, sin embargo, lo excluye ya de tal
compañía y nos lo muestra como un investigador de la Naturaleza; pero, a causa de la tercera razón, puede considerarse a Tales el primer filósofo griego.[...]
Cuando Tales enuncia: "todo es agua", estremece al hombre y lo hace salir del manoseo vermiforme y de ese trastear por todos los rincones, tan característicos de las ciencias particulares; Tales presiente la solución última de las cosas, y en virtud de semejante presentimiento supera el vil cautiverio, la vulgar torpeza que reside en los grados más ínfimos del conocimiento. El filósofo trata de que resuene en sí mismo toda la armonía del universo, y luego intenta exteriorizarla en conceptos.(...) Se trata, ciertamente, de medios de expresión muy pobres; en el fondo, son también metafóricos: una traducción infiel realizada a una esfera y a un lenguaje diferentes.
Tales intuyó la unidad absoluta del ser, y cuando la quiso comunicar, ¡habló del agua![...]
Nietzsche, F. La filosofía en la época trágica de los griegos. Valdemar.

viernes, 25 de marzo de 2011

La voz a ti debida. Pedro Salinas

RASGOS MÉTRICOS Y TONO
Pedro Salinas utiliza en La voz a ti debida una métrica que no es muy habitual en la poesía española. La mayoría de los poemas está escrita en versos heptasílabos. Esta medida en la literatura española se ha usado habitualmente de dos modos: o mezclada con endecasílabos (formando silvas, liras o estancias) o como una variante del romance, el llamando romance endecha. Pedro Salinas, en su libro, utiliza también en alguna ocasión la mezcla de endecasílabos y heptasílabos. Pero no riman del modo que suele hacerse en las combinaciones que hemos citado. También utiliza algunas veces el verso octosílabo, que es mucho más frecuente en la poesía española.
Estos heptasílabos no suelen seguir una rima determinada y, muy frecuentemente, permanecen sin rima. Serían heptasílabos blancos, la rima de estos poemas y caso de existir suele ser bastante irregular y abunda en estos versos la rima interna.
Tampoco la medida de los versos es completamente regular. Así, encontramos poemas con una métrica regulas en siete sílabas “Cuántas veces he estado”, poemas que tienen versos de siete sílabas en la mayoría del poema que se ven a veces interrumpidos por versos menores “Tú no las puedes ver”, otros donde domina el heptasílabo al modo renacentista combinado endecasílabos y ocasionales engarces de versos muy cortos “Perdóname por ir así buscándote”, poemas regulares en octosílabos “La forma de querer tú” o combinados con versos de arte mayor “¡Qué entera cae la piedra” y rotos por uno o dos versos más cortos. Con frecuencia estas interrupciones tienen un valor expresivo. El verso predominante es el heptasílabo (65,2%, frente al 22,4% de octosílabos, el 4,2% de endecasílabos y el 8,2% restante en otros metros).
Dentro del ámbito de la métrica, hay que destacar el uso abundante de los encabalgamientos, que dan al poema un aire de conversación como si surgiese improvisadamente. Salinas utiliza el encabalgamiento abrupto (rematado antes de la 5ª sílaba del verso encabalgado) con sentimientos negativos y el suave lo deja para la relajación, para el acuerdo, el disfrute de la naturaleza.
Salinas crea su propia forma, según las exigencias de sus temas y de su expresión: “Estimo en la poesía, sobre todo, la autenticidad. Luego, la belleza. Después, el ingenio”. Y esos son, en efecto, los tres elementos básicos de su creación poética: expresión desnuda y sincera de su intimidad; lengua siempre contenida y nunca declamatoria, estéticamente depurada de elementos decorativos y retóricos; e ingenio agudo que se manifiesta en una densidad conceptual que, en modo alguno, ahoga la cálida emoción de unos versos que persiguen el ahondamiento en lo humano, desprovistos de excesos verbales y audaces metáforas. El estilo conceptista de Salinas se refleja en la continua presencia en sus versos de paradojas, afortunados juegos de ideas, condensación de conceptos...; recursos con los que el poeta pretende adentrarse en el sentido último y esencial de la realidad. Pero esa capa intelectual que, en cierto modo, todo conceptismo implica potencia el valor emotivo de su palabra poética.
Para Salinas, la poesía es ‘una aventura hacia lo absoluto’ y sus tres ingredientes básicos son la autenticidad, la belleza y el ingenio. Éste último por permitirle ser capaz de profundizar en los sentimientos y, así, acercarse a lo ‘absoluto’. Todo ello produce una poesía sencilla en apariencia pero que es fruto de un riguroso trabajo de depuración conceptual. Tras esa sencillez métrica y léxica se oculta una densidad de contenidos enorme.
El estilo de Salinas ayuda notablemente a resaltar el sentimiento amoroso que se desprende de sus poemas. Mediante una gran sencillez formal, realiza un juego casi metafísico para evocar la imagen de soledad, que experimenta un enamorado al no estar plenamente seguro de la existencia de su amada. Para ello emplea frases simples, palabras del lenguaje común consideradas poco poéticas, así como expresiones coloquiales. Es en resumen, una poesía de gran desnudez formal, que refleja perfectamente la realidad del amor.
De este modo, mediante la sencillez con la que es capaz de tratar desde el intimismo más puro, el sentimiento amoroso, consigue acercar la obra al lector, el cual se ve reflejado en sus versos.

jueves, 24 de marzo de 2011

La voz a ti debida. Pedro Salinas

LAS IMÁGENES CARACTERÍSTICAS
La imaginería de la luz es característica. En la primera composición de La voz a ti debida, el yo es una sombra solitaria que llegará a ver la luz con la amada; y, en la última, tras su experiencia, volverá a una existencia sombría esperando encarnarse de nuevo: “Y su afanoso sueño / de sombras, otra vez, será el retorno / a esta corporeidad mortal y rosa / donde el amor inventa su infinito”. La oposición sombra /luz enfrenta la ignorancia y la confusión a lo auténtico, la verdad esencial. Observamos, por tanto, la imagen de los ojos luminosos de la amada: “De tus ojos, sólo de ellos, / sale la luz que te guía / los pasos” frente al amante que es identificado con las sombras, que espera la llegada del “tú” femenino visto como la luz; también la imagen tópica de la amada como luz emergiendo de lo oscuro: “Te conocí, repentina, / en ese desgarramiento / brutal de tiniebla y luz”; “y entonces viniste tú / de lo oscuro, iluminada”.
La sombra simboliza la incertidumbre de toda experiencia amorosa sobre la realidad del yo, del amor o la amada. Las sombras significan aspectos distintos según la evolución del proceso amoroso. Primero, el amante, antes de ser amado, es una sombra, sombra que llegará a ser luz (vida) sólo con la luz del amor de ella. Es decir, los dos antes de amarse, eran sombras que se encarnan al producirse el encuentro. Pasado un tiempo, el enamorado desechará el cuerpo de la amada y anhelará su alma. Dicha etapa se supera cuando el amante, cansado de abrazar sólo sombras, llama a la amada para de nuevo darles vida en una realidad palpable.
Salinas no sólo identifica a la amada con la luz sino que también la identifica con la Idea suprema de Belleza que se refleja en la hermosura de las cosas: “estás alta, ¡qué arriba”. Procede de J. Ramón Jiménez la visión de la amada como mujer superior, ideal, estilizada…, que Salinas completa al sensualizarla y superar el conflicto cuerpo-espíritu.
Otras imágenes que hacen su aparición son: la idea del sueño aparece como imagen de lo intangible de la realidad engañosa; la imagen de un elemento circular – anillo/reloj de pulsera- cuya presión hace sentir el paso de la sangre como fuerza del amor; lo horizontal que simboliza lo armonioso en el amor frente a lo perturbador de las verticales: “Horizontal, sí, te quiero”, pero también la muerte: “tendida ya, paralela, / en la muerte o en le beso”. El amor corresponde a momentos de máximo espacio vital: está en relación directa con el horizonte. Salinas prefiere la imagen de la horizontalidad como expresión del amor humano, frente a Fray Luis de León y San Juan de la Cruz que son “poetas de espiritualidad vertical”; el uso del espejo, símbolo negativo como instrumento que ofrece la imagen externa, superficial y falsa de la amada; la dualidad de la amada elige el símbolo de la careta o máscara: “se caerá por el suelo, / ingrávida careta / inútil ya la risa”. Debemos mencionar también, el uso abundantísimo de los pronombres personales, como esencia de la personalidad. Los pronombres son, para el poeta, lo que está por debajo de los nombres. En nuestra terminología, el alma: lo más íntimo de un ser. El poeta subraya el dualismo existencial de la amada designando a la verdadera con el tú pronominal. La otra, nominal, es una falsa tú.
Además, aparecen una serie de símbolos personales: el desnudo (que representaría lo esencial, lo verdadero); la oposición alto /hondo, en relación con el mundo ideal frente al real, más superficial. Con el fin de mostrar este símbolo de lo hondo, muy grato para él, utiliza locuciones como detrás, más allá, al otro lado, que son reminiscencias de Proust, y son indicativas de la búsqueda de lo más esencial, de lo desconocido que hay detrás de los seres; ya que el amor es un proceso intencional que va más allá de lo que se ama.

miércoles, 23 de marzo de 2011

La voz a ti debida. Pedro Salinas

EL LENGUAJE POÉTICO
El lenguaje es aparentemente sencillo. Abunda el estilo conceptual, ya que predominan los
verbos, sustantivos abstractos y pronombres, y una sintaxis sencilla. Sustantiva cualquier palabra:
adverbios (los prontos, siempres), pronombres, verbos (Fue es duro). A veces, en ese “falso diálogo que establece con la amada usa el estilo directo para dar mayor expresividad al texto. Se basa en sensaciones emocionales y también sensoriales, para lo que se usan algunos adjetivos muy cargados de significado.
En todos los miembros de la Generación del 27 es característico el uso de metáforas atrevidas o
poco usuales. Cuando Salinas dice, por ejemplo, “conocerse es el relámpago”, esta última palabra es un término irreal que viene a sustituir al término real que sería lo momentáneo, lo deslumbrante. En el mismo poema, la amada es llamada “amazona en la centella”, lo que prolonga la metáfora inicial con otra secundaria que alude a lo mismo, a la llegada inesperada, rápida y deslumbrante de la amada.
Salinas elige el dedo femenino como metáfora del destino que cae sobre el enamorado.
Otra de las figuras que predomina es la antítesis. A veces, el contraste se establece entre palabras próximas; otras veces, entre secciones de un mismo poema. Esa antítesis se establece entre el tú y el yo, pero también entre los aspectos contrapuestos de la misma personalidad. Así, se establece una distinción entre lo vestido y lo desnudo, entre lo exterior y lo interior, entre lo superficial y lo profundo, entre el desamor y la distancia, y el amor y la cercanía.
Abundan enormemente las enumeraciones; algunas tienen una cierta relación sistemática entre
sus miembros, otras son lo que los teóricos llaman “enumeraciones caóticas” de los objetos, de las cosas del mundo, cuando los términos de la enumeración parecen ser un tanto arbitrarios y no guardar mucha relación lógica los unos con los otros. En estas enumeraciones suelen predominar las constituidas por tres miembros. Y ello nos lleva a otro recurso muy frecuente en todo el libro de Salinas: el paralelismo que en ocasiones es antitético, diciendo en una de las partes lo contrario de lo que se afirma en la otra: “No, no te quieren, no. / Tú sí que estás queriendo.”
Salinas usa con mucha frecuencia el recurso del poliptoton en algunos casos con variaciones sobre formas verbales: “yo me miro adonde miras / yo te estoy viendo mirar”; “Es ella / velocísima, ciega / de mirar, sin ver nada / y querer lo que ve. / Y no quererlo ya. Porque se desprendió / del quiero, del deseo...”. En algunos poemas abundan los verbos, porque se está hablando de acciones. Y hay dos tiempos que predominan: los presentes de indicativo y los infinitivos. Hay que señalar que, a veces, en vez del presente utiliza perífrasis durativa (“estoy mirando”; “estoy viendo”) o el gerundio (“queriéndote”) como indicando que el acto se prolonga en el presente. La otra fórmula más utilizada es el infinitivo, que viene a indicar una acción en abstracto. Es uno de los procedimientos principales para expresar la quietud deseada.
Un aspecto que llama la atención en los poemas de Salinas es su afición a las formulaciones
llamativas, en ocasiones paradójicas, muchas veces antitéticas: “Qué alegría, vivir / sintiéndose vivido”.
Por último, debemos señalar la abundancia de neologismos presentes en la obra de Salinas:
reciennaciéndose, trascelestes, prenatal

miércoles, 16 de marzo de 2011

La voz a ti debida. Pedro Salinas

PRINCIPALES TEMAS
La voz a ti debida trata el tema de un único amor que se va entretejiendo a lo largo de las páginas a través de diversos poemas, confiriendo al texto unidad sentimental. Es un solitario monólogo dirigido a la amada, en el que se realiza un fiel retrato de la pasión amorosa, desde su nacimiento hasta su final.
El autor nos habla del amor, las pasiones, la soledad del adiós, el desengaño, el dolor que parece
insuperable, la magia del encuentro… en definitiva, se alternan momentos de felicidad con otros de desazón ante un futuro incierto, planteado por la inconstancia de la amada. Salinas muestra así las sensaciones contradictorias propias del enamoramiento.
Salinas trata el tema del amor de un modo conceptual: el poeta no sólo canta a la amada, sino
para ella y por ella. Es un amor solitario, en el que la amada es imaginada antes del encuentro,
permanece ausente durante la relación y finalmente, cuando los amantes se dan cuenta de que su idea de amor es distinta, el sujeto lírico se duela de amar sin ser amado, y los poemas se tornan un lamento nostálgico de la amada perdida.
El amor es un impulso cognoscitivo en esta obra, en la cual se ve una interpretación de la
experiencia amorosa, real, plena, gozosa, pero con desengaño y con ausencia final que provoca una deuda sentimental
Así, para Salinas el amor es todo luz y cuando se acaba solo queda oscuridad, se trata pues, de
una poesía filosófica centrada en la fe y el análisis de la relación amorosa.
Es un amor concreto, cotidiano, gracias a la amada, la vida se muestra sorprendente y rodeada de un nuevo fulgor; pese ha haber cierta idealización de la amada, esta es real y cercana al poeta, aunque a lo largo de la obra no aparecen nunca nombrados ni amante ni amada, son anónimos, sustituidos por los apasionados pronombres yo y tú.
El verdadero protagonista de esta obra es la descripción psicológica de la amada, su ser íntimo
desvelado para que ella lo reconozca, esto es, su etopeya. Ayudarla en su conocimiento es casi una pedagogía amorosa por parte del enamorado que intenta “sacar / de ti tu mejor tú. / Ese que no te viste y que yo no veo / nadador por tu fondo.”
En general, los poemas de La voz aluden a hechos o sensaciones vividas por el yo en época
reciente, todas ellas gozosas o con la ambigüedad de placer/dolor propia del enamoramiento.
En esta fábula amorosa hay una “narración” en la que podemos distinguir tres tipos de poemas:
Los pertenecientes a la fábula, a lo acontecido en el terreno amoroso con una mujer real: “Ha
sido, ocurrió, es verdad”, cuyo inicio es cronológicamente situable durante un mes de agosto en el que apareció “súbita, de pronto / porque sí, la alegría”.
En un segundo ámbito, hallamos la historia de un conocimiento a través del amor, en el que los
sucesos permiten a sus protagonistas ir más lejos, saber y conocer más de sí mismos, aunque el amor puede entrar en crisis si la búsqueda es implacable: “Perdóname por ir así buscándote”.
Un tercer tipo de poemas se centra en la interpretación del sentido de la amada, del enamorado y del amor. Mientras ella es una mujer decidida, que no duda y se equivoca sólo al enamorarse del yo poético, éste duda, es misterio, sombra. Un ser cuya evolución se completa ante nuestra mirada desde que presagia la inminencia del amor, incrédulo ante su dicha: “No, no puedo creer / que seas para mí”; pasando por su felicidad en el gozo y la insatisfacción al comprobar que la posesión física no es suficiente por lo que reclama otra más espiritual que salve la experiencia cuando ésta termine.
En la obra vemos la lucha del amante por que la amada se transforme en el ser que él ha
idealizado y, por otro, su constatación de la distancia psicológica que les separa: ella es plena actividad mundana; él, voz pasiva, anhelante de vivencias profundas. La felicidad del yo alterna con su desazón de verse ante un futuro incierto y en manos de una amada inconstante; ya que, salvando momentos de dicha en que la pareja alcanza el clímax de lo soñado, la inseguridad sume al enamorado en un estado de frustración, soledad y espera.

martes, 15 de marzo de 2011

La voz a ti debida. Pedro Salinas

EL TRATAMIENTO DEL AMOR
La voz a ti debida: una voz que viene del amor. Es un libro compuesto por setenta poemas que constituyen una unidad sentimental donde se narra el encuentro del amor y el deseo del poeta por desvelar la esencia de la amada que se oculta tras su apariencia. Lo que le da al libro esta unidad es el tema constante y exclusivo (todos los matices del amor) y el diálogo poético entre el “Yo” y el “Tú”, entre el protagonista poemático y su amada. Una voz descrita por Dámaso Alonso como una escala que se asciende desde la potencialidad del amor hasta la “gloria de la unión” y cae después a la desolación del desencuentro.
En La voz a ti debida el poeta canta, invoca con todas sus fuerzas y esperanzas y busca el amor entre las dudas del espíritu. El amor un factor imprescindible en la tarea de hacerse persona, nos habla del querer auténtico que transciende a la vida y se rebela ante un mundo que confunde amor y deseo. Esta poesía no canta el amor abstractamente ni a la amada abstracta y lejana, sino a una amada concreta, temporal. La amada es idealizada por Salinas, pero no en su belleza o en su misterio sino en su capacidad de crear y de reinventar el mundo y sus maravillas.
La relación del poeta y su “Amada” acaba cuando estos constatan que su idea del concepto amoroso es distinta, ya que la amada saliniana, se enamoró del yo poético. Las estrofas centrales del poema se refieren a dos lugares comunes tradicionales en la poesía del amor: la duda del amante y el misterio de la amada. El amor también es juego: deseo de mostrarse tan humano como el que más.
Pedro Salinas es ante todo un poeta del amor, del amor inteligente, del amor pasional, del amor elevado a su máxima expresión. En La voz a ti debida, el amor es totalmente existencial y lo que nos intenta transmitir Salinas es que sin amor no existiría nada. La gran verdad de su poesía amorosa es que se trata de un amor real, la amada existe, se siente a lo largo de la obra. El amor en su obra queda totalmente ligado a la vida aunque más que en la vida, se refleja en el vivir en donde se encuentra la idealización de la amada. Por tanto, es la amada la que le da vida.
A lo largo de la historia habla de su amada y de todos sus sentimientos y emociones pero al final el amor sobrepasa el ámbito puramente emocional pareciendo casi palpable por sí solo. El Amor, en Salinas, o más bien la persona amada, tiene en el poeta un efecto de fijación de la propia persona. El mundo pierde su sentido, se difumina, y sólo adquiere relevancia la amada y el efecto que ésta provoca en el poeta, animándole a ser, a convertirse en persona relevante, transformada en trascendente, mientras que antes no era más que un ser anónimo.
El título del libro La voz a ti debida se debe a la Égloga III de Garcilaso1. Se trata de un largo poema de 2462 versos estructurados en setenta variaciones (sesenta y ocho en otras ediciones) que se distribuyen en cuatro momentos:
I- Poema prólogo (versos 1 a 36, un poema)
II- Nacimiento de la pasión (versos 37 a 856, veintiún poemas)
III- Inicio de la ruptura, del adiós de los amantes (versos 857 a 2430 cuarenta y siete poemas).
IV-Poema epílogo (versos 2431 a 2462, un poema)

lunes, 14 de marzo de 2011

Biomoléculas

Por combinación de los bioelementos, fundamentalmente C, H ,O y N, se forman las moléculas de los seres vivos,denominadas como biomoléculas y también como principios inmediatos; éstas se pueden clasificar como
Biomoléculas Inorgánicas: Agua y Sales minerales
Biomoléculas Orgánicas: Glúcidos o carbohidratos, Lípidos, Proteínas y Ácidos nucleicos
Todas ellas presentan un esqueleto carbonado al que se unen los demás bioelementos.
Muchas biomoléculas orgánicas son grandes y complejas, denominándose por ello macromoléculas.
La mayoría de las macromoléculas son polímeros, lo que significa que están formadas por la unión repetida de moléculas pequeñas denominadas monómeros; éstos pueden ser iguales, como en el almidón y glucógeno (formados por la unión de moléculas de glucosa) o distintos, como en las proteínas (formadas por la unión de distintos aminoácidos) y en los ácidos nucleicos (formadas por la unión de distintos nucleótidos).
La mayoría de las biomoléculas orgánicas son polifuncionales, es decir, contienen 2 o más tipos distintos de grupos funcionales.
Las propiedades de estas moléculas y, por lo tanto, las funciones que desempeñan en los seres vivos, dependen del tipo y nº de grupos funcionales que presentan, así como de su estructura tridimensional.