Contenidos para la preparación del examen de selectividad. El pase a la Universidad.


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Preparar la selectividad pretende ser una herramienta que facilite al alumno de bachillerato la preparación de los exámenes de la selectividad. Exámenes que en buena parte dirigirán y enfocarán el futuro académico y profesional del alumno.

El acceso a la universidad comienza con la realización de estas pruebas. La necesidad de alcanzar una calificación que permita comenzar los estudios universitarios deseados, llena de una presión exagerada al estudiante.

Sería necesario por parte de los docentes inculcar al alumno que el examen de selectividad "no es nada del otro mundo" es una examen más, como muchos que se han hecho a lo largo del año. La única diferencia es que se realizan muchos exámenes en tres días. Pero el porcentaje de aprobados está ahí

miércoles, 12 de octubre de 2011

Relatos del Aleph: Abenjacan el Bojarí, muerto en su laberinto

Dos amigos intelectuales desvelan, en la época ac­tual, el misterio acaecido hace unos años en un extraño laberinto construido en Cornwall por Abenjacán el Bojarí, caudillo o rey de no sé que tribu nilótica, que murió en la cámara central de esa casa a manos de su primo Zaid. Abenjacán se había refugiado en Inglaterra huyendo del fantasma vengador de su primo Zaid, a quien había asesinado para no tener que compartir el tesoro con el que había logrado escapar de las manos de sus antiguos súbditos, ahora rebelados contra los dos pri­mos tiranos. Cierto día arriba a Cornwall una nave exótica. Al poco tiempo el cadáver de Abenjacán apa­rece, desfigurado, en su recinto, y lo mismo hace con el león y el esclavo.

Una incoherencia en el relato permite a uno de los dos amigos, matemático de profesión, intuir que la historia oficial es falsa. La realidad sería otra: no fue Abenjacán quien se había refugiado en el laberin­to, sino Zaid. Éste habría sido, por tanto, el que habría abandonado en África al valiente Abenjacán, llevándose el tesoro y haciéndose pasar por él y haciendo correr la voz de que Zaid había muerto. Sería el primo, Zaid, el que habría construido tan extraño edificio —un laberinto— en la costa de Ingla­terra; el que, en fin, habría atraído allí a su aira­do primo para darle muerte.

El relato, con esa mezcla de ambientes —europeo y africano— tan grata a Borges, participa de las características del relato policial (un asesinato con un dato confuso; un investigador ocasional, que acierta con la clave del misterio a partir de un de­talle sin importancia aparente) y de la novela de aventuras: suplantación de la personalidad (tan característica de Borges) con “suspense” hasta el fi­nal de la historia.

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