Contenidos para la preparación del examen de selectividad. El pase a la Universidad.


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Preparar la selectividad pretende ser una herramienta que facilite al alumno de bachillerato la preparación de los exámenes de la selectividad. Exámenes que en buena parte dirigirán y enfocarán el futuro académico y profesional del alumno.


El acceso a la universidad comienza con la realización de estas pruebas. La necesidad de alcanzar una calificación que permita comenzar los estudios universitarios deseados, llena de una presión exagerada al estudiante.


Sería necesario por parte de los docentes inculcar al alumno que el examen de selectividad "no es nada del otro mundo" es una examen más, como muchos que se han hecho a lo largo del año. La única diferencia es que se realizan muchos exámenes en tres días. Pero el porcentaje de aprobados está ahí

jueves, 2 de junio de 2011

Los filósofos pluralistas: naturaleza y mecanicismo

Estos filósofos tratan de reconciliar los dos posturas antagónicas en lo que se refiere al cambio y al movimiento que hemos visto anteriormente:
1. Por un lado, Parménides, para quien el ser es igual a sí mismo y el movimiento es imposible.
2. Por otro lado, los jonios, liderados por Heráclito, para quien la realidad es cambio perpetuo, contradicción permanente.
Estos filósofos se enfrentaban al problema de que si seguimos la vía de la verdad, de la ciencia, había que renunciar al mundo tal y como lo conocemos (por culpa de Parménides) mientras que si aceptábamos el testimonio de los sentidos tal cual (Heráclito) nos veíamos embarcados en una realidad donde aplicar la razón es imposible debido al cambio perpetuo.
Empédocles de Agrigento
Nació en Agrigento, una bella ciudad de Sicilia, donde debió conocer el pitagorismo, la doctrina de Heráclito y la de Parménides. Lo consideraban mago y profeta: "Empédocles mismo afirma haber sido ya pájaro, arbusto, pez, muchacho y muchacha". Fue un médico famoso e intervino activamente en favor de la democracia. Descubrió el aire. Su muerte está rodeada de leyenda: según algunos discípulos suyos, fue arrebatado al cielo y convertido en dios; otra leyenda asegura que se arrojó al Etna para purificarse por el fuego y penetrar en el seno de la Tierra. Escribió dos poemas: Sobre la naturaleza y Purificaciones.
Coincide con Parménides en describir la realidad como una esfera, y lo hace en estos términos:
Igual a sí misma por todas partes y sin fin, fija en el fuerte refugio de la Armonía, está la Esfera redonda que se goza en su soledad circular. No hay discordias ni luchas indecentes entre sus miembros. Es igual a sí misma en todas direcciones y sin fin; es una Esfera perfecta, en magnífica y circular soledad y llena de alegre orgullo (Fr. 27-28).
Dicha esfera equivale al Ser de Parménides. Pero Empédocles sostiene que en el mundo hay movimiento y pluralidad de seres, porque, en su interior, la esfera contiene cuatro elementos mezclados que son las raíces de todas las cosas: fuego, aire, tierra y agua.
Parece como si Empédocles hubiese recogido los principios aportados por cada filósofo anterior: de Tales, el agua; de Anaxímenes, el aire; de Heráclito, el fuego; y él añade la tierra.
Cada uno de esos elementos es eterno e imperecedero, pero al mezclarse entre sí originan la enorme diversidad de seres que conocemos.
Los cambios y alteraciones que se producen no son más que combinaciones de los elementos primitivos, debido a dos fuerzas cósmicas: al Amor y el Odio.
A partir de estas dos fuerzas, que crean procesos de unión y separación, Empédocles desarrolla una teoría de los ciclos del mundo, del Eterno Retorno. Primero reina el Amor en soledad, y la Esfera es algo único, eterno, inmóvil y homogéneo (= el Ser de Parménides), donde los cuatro elementos están mezclados. Por la acción del Odio se produce la separación, que no suele ser completa: la acción conjunta del Odio y el Amor origina el cosmos y todos los seres que contiene. Cuando triunfa el Odio, los elementos se separan completamente, y cada cosa se une con su semejante: en el centro, la tierra; en esferas concéntricas, el aire, el agua y el fuego. Finalmente, el Amor vuelve a mezclarlos a todos de nuevo y se vuelve a la Esfera, iniciándose un nuevo ciclo.
Anaxágoras de Clazomene
Nació en Clazomene, Jonia. Marchó a Atenas, y fue uno de los primeros filósofos que se establecieron allí. Tuvo la amistad de Pericles, que se convirtió en uno de sus discípulos.
Hasta el propio Sócrates escuchó sus lecciones, aunque algunas le decepcionaron. Tuvo que abandonar Atenas forzado por los enemigos de Pericles, y volvió a Lámpsaco (Jonia), donde
murió. Sólo le preocupó el pensamiento y la teoría, y vivió ajeno a cualquier tipo de actividad política. Como meta en su vida, no tuvo otra que "vivir para contemplar el sol, la luna y el cielo".
Sostiene, al igual que Parménides, que todo existe desde siempre y nada nuevo puede originarse, aunque sí puede producirse la mezcla y separación de los primeros principios. A los "primeros principios" Anaxágoras los denomina "semillas" (spérmata). De todas las sustancias que conocemos existen desde siempre esas partículas diminutas, acumuladas las de una misma clase en cada objeto natural -homeomerías en el caso del hombre-. Sin embargo, en cada cosa hay semillas de todas las demás y "todo participa de todo". Así se explica, por ejemplo, el fenómeno de la nutrición: al hombre le alimentan las homeomeorías presentes en los vegetales, en el resto de animales, etc.
Dado que el Universo en un primer momento es una esfera inmóvil y compacta de semillas, Anaxágoras tuvo que suponer un principio de movimiento que diera el impulso inicial. Le llamó "Nous" (Entendimiento, Inteligencia, Espíritu). El Nous imprimió a la esfera de semillas un movimiento de rotación o remolino que puso en marcha la mezcla de semillas que dio origen a la pluralidad y el movimiento en el mundo. El Nous es algo separado, distinto, de la masa de semillas; nada lo limita y es completamente autónomo; lo conoce todo y tiene el máximo poder. Es la cosa más sutil y pura de todas.
El Espíritu gobierna todas las cosas que tienen vida, tanto las más grandes como las más pequeñas. El Espíritu gobernó también toda la rotación, de tal manera que comenzó a girar en el comienzo. [...] Esta rotación hizo separarse las cosas. Lo denso se separa de lo raro, lo cálido de lo frío, lo brillante de lo tenebroso y lo seco de lo húmedo. Hay muchas porciones de muchas cosas, pero ninguna está separada ni dividida completamente de la otra, salvo el Espíritu (Fr. 12).
Fue el primero en exponer la idea de dios como principio rector del universo. Aportó elementos para una concepción del universo como resultado de una inteligencia que actúa conforme a fines, y por eso el resultado de todos los procesos naturales es siempre la obtención de la máxima perfección, belleza y armonía. A Platón y Aristóteles les entusiasmó mucho la idea de una "Inteligencia universal". A esta visión del Universo se la denomina teleológica y se opone a la que visión mecanicista y materialista que defenderá Demócrito.
Demócrito de Abdera
Nació y vivió en Abdera. Poco sabemos de su vida, dedicada fundamentalmente al estudio y la reflexión. Demócrito escribió unos 52 libros sobre Física, Matemáticas y Música pero todos se
perdieron.
Al igual que Empédocles y Anaxágoras acepta las propiedades que Parménides atribuye al ser pero, al mismo tiempo, aspira a explicar el mundo que percibimos mediante los sentidos.
Para ello, Demócrito propone la hipótesis de que el universo está formado por infinitas partículas indivisibles a las que llama átomos. Los átomos son partículas eternas, compactas e inmutables, es decir, que cada átomo cumple con las propiedades del ser de Parménides. Los átomos no están quietos sino que están moviéndose en el vacío, una forma especial del no-ser que no admitieron ni Empédocles ni Anaxágoras. Este movimiento no tiene un principio sino que ocurre desde toda la eternidad; de este modo no es necesario suponer ningún primer principio del movimiento como el nous de Anaxágoras o la pareja Amor-Odio de Empédocles.
Debido a su movimiento espontáneo y azaroso los átomos terminan por chocar pudiendo unirse o rebotar y separarse. Esta mezcla y disgregación de átomos es la que produce la pluralidad y el cambio en el Universo.
La física de Demócrito defiende un modelo mecanicista de la naturaleza. No existe una inteligencia separada o trascendente que gobierne los acontecimientos del universo. Lo que sucede en el universo es el producto del azar. Tras la Edad Media, este modelo mecanicista
será retomado por la nueva ciencia de Galileo y Newton.

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